Se critica duramente al gobierno de Javier Milei, calificándolo de "inviable" y abstraído de la realidad. Se menciona la confrontación presidencial con la situación socioeconómica del país.
Se exalta la figura de Axel Kicillof como un líder humanista y el único impulsor de la construcción. Se insta a superar la "grieta" y aceptar la inviabilidad del gobierno actual, sugiriendo que "la granada de Miley" no tendrá éxito.