La campaña electoral en Brasil se intensifica con denuncias de injerencia externa, especialmente de Estados Unidos, en favor de Jair Bolsonaro.
Se reportan casos de desinformación y "fake news", como la difusión de imágenes de marroquíes desembarcando en costas brasileñas con autorización de Lula, utilizando material gráfico de España. Lula ha denunciado esta injerencia, diferenciando su relación con el presidente Donald Trump de la que mantiene con el secretario de Estado Marco Rubio.