Se cuestiona el poder económico y la impunidad de sindicalistas como los Moyano, quienes han mantenido alianzas con diversos gobiernos.
Se señala que el aporte a los sindicatos es compulsivo y se descuenta del sueldo, generando sindicalistas millonarios mientras los trabajadores permanecen pobres.
Se critica el manejo de obras sociales y mutuales, que funcionarían como mesas de dinero encubiertas y no pagarían impuestos.