Se expresa escepticismo sobre el plan económico anunciado por el gobierno, que promete una mejora en 18 meses, coincidiendo con el período electoral.
Se califica el plan como "zaraza y verso", sugiriendo que es una estrategia para ganar tiempo y obtener votos, en lugar de una solución real a los problemas económicos.
Se critica la falta de credibilidad en las promesas de bonanza económica y se advierte que la situación actual es insostenible.