A pesar de las declaraciones de Donald Trump, la presencia de fuerzas estadounidenses en Islandia ha aumentado, consolidando la importancia de la isla como un interés de seguridad clave para EE.UU. ante la amenaza rusa. La ubicación estratégica de Islandia la mantiene en el centro de la atención de la OTAN y de Estados Unidos.
Aunque Islandia carece de ejército, ha construido alianzas sólidas a lo largo de décadas y no renuncia a su relevancia geoestratégica. La continua implicación de EE.UU. en la seguridad de Islandia se justifica por la perspectiva de seguridad propia del país y la persistente amenaza rusa en la región.