Se revela que un empresario (Fernando) tuvo un quiebre total con la administración de Javier Milei debido a diferencias en el manejo del gobierno y a la obligación de defender a la madre de sus hijos.
Este empresario, que apoyaba a Milei, se distanció al no estar de acuerdo con ciertas decisiones y al sentir que la situación personal se entrelazaba con la política.
La conversación sugiere que la relación personal y las decisiones empresariales se vieron afectadas por la gestión gubernamental.