Los islandeses votaron en contra de reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea en un referéndum, con un 52,8% de los votantes rechazando el ingreso al bloque.
La primera ministra, partidaria del "sí", prometió respetar el resultado. Islandia había aplicado para unirse a la UE tras la crisis de 2009, pero las conversaciones se suspendieron. La adhesión de Islandia habría sido vista positivamente por la UE para su política de ampliación y para reforzar su presencia en el Ártico.