Se enfatiza el sufrimiento de los jóvenes y la gente en general, contrastando con la "burbuja" en la que parece vivir el presidente Javier Milei.
Se critica al presidente por culpar a los periodistas (mencionando a Bonelli) y a la gente común por la difícil situación del país, en lugar de asumir responsabilidades.
Se reitera la idea de las dos "burbujas": la de la gente que sufre en la realidad y la de quienes viven en la ficción, vendida por el gobierno.