Se reflexiona sobre la correlación entre la efectividad de áreas clave de la sociedad, como la administración, la moral y la justicia, y el desarrollo general de un país.
Se sugiere que la inacción de la justicia y la mala administración son obstáculos para el progreso.
Se menciona la necesidad de un cambio en las intenciones y la posibilidad de que los jueces actúen bajo presión o influencia.