Se analiza la trayectoria política de Lula da Silva, recordando su pasado como "cadáver político" tras su detención y posterior regreso para ganar la presidencia de Brasil.
Se destaca la recuperación económica y social de Brasil bajo su mandato, mencionando la ausencia de inflación, el consumo, la industria y la movilidad social ascendente como indicadores positivos. Se contrapone esta visión con la percepción de la mitad del electorado que lo considera un "ladrón".