El gobierno de Javier Milei se mantiene firme en su rumbo económico ortodoxo, a pesar de las encuestas que muestran un estancamiento en su imagen, con un porcentaje de aprobación que ronda el 33-37%.
Existe una tensión interna en el gobierno entre quienes proponen flexibilizar las medidas para ganar apoyo electoral y la postura de Milei, quien se niega a "vencer al populismo haciendo populismo".
Las encuestas muestran a Milei estancado, pero sin un derrumbe, lo que le daría expectativas de cara a futuras elecciones, aunque no necesariamente en primera vuelta. La figura de Kichilof también aparece con un porcentaje similar.