Se reitera la contundente frase de Mirta Legrand: "Hay que parar de robar un poco".
Se expresa la idea de que se debe querer que al país le vaya bien, pero que existe gente que desea lo contrario.
Se menciona la falta de paciencia para que dejen de robar, comparando la situación con Melanchon y el horror de lo conocido.