Se cuestiona la promesa de que Argentina se convertirá en Suiza en 18 meses, argumentando que el país tiene una historia de conflictos y que la gente no está preparada para un modelo tan distinto.
Se critica la supuesta "inmadurez" de los argentinos que caen en las mismas mentiras una y otra vez, sin aprender de la historia.
Se hace un llamado a no dejarse engañar por discursos que prometen un futuro idílico sin abordar los problemas de fondo.