Se plantea la hipótesis de ser presidente por un breve lapso. Una de las participantes expresa que usaría ese tiempo para tomar una parte del dinero disponible y arrojarlo desde un helicóptero sobre barrios humildes.
La idea busca generar un impacto visual y simbólico de "lluvia de plata", aunque se reconoce la impracticabilidad y las posibles consecuencias de tal acción.