Se expone el caso de María Sarmiento, también conocida como Sol Calle, una militante de La Cámpora que se convirtió en "millonaria súbita" tras firmar un contrato con la UOM. La empresa de Calle, creada recientemente y sin experiencia previa, comenzó a administrar fondos del sindicato a cambio de una comisión del 0,5%, lo que representaba unos 100 millones de pesos mensuales.
La adquisición de un departamento debajo del de Cristina Fernández de Kirchner, sin hacerlo público, ha generado sospechas. Se investiga el origen de los fondos utilizados para comprar propiedades, viajes y vehículos, y se plantea la posibilidad de que el dinero de la UOM se haya utilizado para fines privados.
La UOM fue intervenida y se descubrieron desmanejos y posibles delitos. La empresa de Sol Calle fue dada de baja y el contrato anulado por considerarse "leonino". Se cuestiona la naturalización de la impunidad y cómo una empleada de la UOM pudo acumular tal patrimonio en tan poco tiempo.