Las declaraciones de Donald Trump, incluyendo la confusión entre Groenlandia e Islandia y sus cuestionamientos a la OTAN, generan incertidumbre en la seguridad global. Islandia, a pesar de no tener ejército, busca cumplir con las metas de defensa de la alianza.
El gobierno islandés planea aumentar el gasto en defensa del 0.1% a 1.5% del PIB, siguiendo las directrices de la OTAN, en un esfuerzo por fortalecer su posición como aliado y garantizar su seguridad en un contexto geopolítico cambiante.