Donald Trump ha iniciado la mayor campaña de deportación masiva en Estados Unidos, cumpliendo una de sus promesas de campaña. Julio fue el mes con más arrestos realizados por el Servicio de Inmigración estadounidense en lo que va del segundo mandato de Trump, con casi 50.000 detenciones.
Esto representa un aumento del 15% respecto al mes anterior y un 70% en comparación con febrero de este año. Texas y Florida concentraron casi 20.000 de estos arrestos, destacando su importancia en la política antiinmigración de Trump.