El analista internacional Lucas abrió el debate sobre la polÃtica exterior de Donald Trump, sugiriendo que sus acciones contra Canadá, como el cambio de nombre del Lago Ontario a Lago América y la guerra arancelaria, son principalmente una provocación dirigida a su electorado maga de cara a las elecciones de medio término de noviembre.
Trump, que entiende el comercio como una lucha de suma cero, está particularmente enfocado en el déficit comercial con Canadá, a pesar de que este paÃs es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, con un intercambio de bienes y servicios que ronda los 900.000 millones de dólares anuales. La interconexión económica es tan profunda que muchos estados de EE.UU. comercian más con Canadá que con otros estados contiguos.
La guerra arancelaria, que afecta a ciertos bienes con cargas de hasta el 50%, busca dañar a estados clave para las elecciones, poniendo en riesgo el comercio en Norteamérica a menos de dos meses de la contienda electoral. La situación se agrava por la relación tensa entre Trump y los estados fronterizos demócratas.