El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AFD) podría gobernar un estado federado, Sajonia-Anhalt, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, lo que genera preocupación por su visión política radical y etnonacionalista.
La AFD propone cambios drásticos en política migratoria, incluyendo la eliminación de ayudas a solicitantes de asilo y la implementación del concepto de "remigración", que busca la repatriación de personas de origen extranjero. Este concepto, popularizado por supremacistas blancos, ha sido calificado de inconstitucional por tribunales alemanes.
Además, la AFD busca modificar el enfoque educativo en las escuelas, restando importancia a los episodios oscuros de la historia alemana y enfatizando los supuestos logros del país. La influencia del partido se extiende al control de instituciones clave como la policía y los servicios de inteligencia, lo que podría reconfigurar el Estado alemán.