Se critica el crecimiento desmedido del Estado argentino, que ha derivado en un aumento de la pobreza y una caída del salario real, a pesar de la carga impositiva. Se menciona que el Estado, en su afán de crecimiento, no ha logrado generar mayor bienestar social.
Se señala que la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal ha sido la causa principal de la inflación. Se enfatiza que el Estado debe tener cuentas ordenadas para que la sociedad pueda prosperar, y que la carga impositiva actual, comparable a la de países nórdicos, no se corresponde con los servicios recibidos.