Se intensifica el debate sobre la frase de Alejandro Lerner, con acusaciones de que se intenta naturalizar o minimizar la problemática del abuso y la lucha de las mujeres.
Se argumenta que quedarse en la frase es crucial porque no es algo dicho al azar, sino que se sostiene y señala desde un lugar que busca denostar y correr el foco de la lucha feminista. La mención a Milei surge en el contexto de quién apoya o se opone a ciertas posturas.