La dictadura militar implementó una política de apertura económica, endeudamiento externo y destrucción de la industria nacional, lo que generó una redistribución regresiva de ingresos y concentración de la riqueza.
Como consecuencia, durante el régimen militar, se produjo un aumento del desempleo y la pobreza, y se instauró una lógica de especulación financiera desvinculada de la economía real.
Los primeros secuestrados en marzo de 1976 fueron delegados obreros y estudiantiles, personas visibles en la lucha por mejoras salariales y de condiciones de trabajo que se extendía desde 1974-1975. El objetivo de la dictadura fue aniquilar la subversión y reestructurar la sociedad, disciplinando a la clase trabajadora y destruyendo su capacidad de organización.
Juan Ronaldo Tasselkraut, gerente de producción de Mercedes-Benz, está siendo juzgado por entregar listas de trabajadores y delegados sindicales a los militares.