Una encuesta revela la percepción ciudadana sobre la gestión en los últimos años, evidenciando una marcada división entre la visión previa y posterior a la llegada de Javier Milei al poder. La mayoría de los consultados considera que ningún área ha mejorado significativamente.
Los votantes de Milei (violetas) son los que más reconocen mejoras, especialmente en áreas como el crecimiento económico y la eficiencia del Estado. Sin embargo, estos porcentajes son minoritarios y reflejan una visión optimista limitada a un núcleo duro del electorado.
En contraste, las áreas que más han empeorado según la percepción general son el poder adquisitivo y el funcionamiento de la justicia. Estas problemáticas no muestran sesgos por voto y son compartidas por diferentes sectores de la población, indicando una preocupación generalizada.
El estudio también señala un alto porcentaje de desilusión entre los votantes de otros espacios (violeta, amarillo), quienes se encuentran en una zona crítica de disconformidad. La narrativa del "sacrificio" del gobierno para afrontar la crisis no logra convencer a la mayoría, que no percibe logros concretos.