Se genera un fuerte debate en torno a las declaraciones de Alejandro Lerner, quien comparó la situación de Argentina con una "mujer violada" y al Estado con un "pedófilo". Los panelistas critican duramente la analogía, considerándola exagerada y ofensiva, especialmente al extenderla a los últimos presidentes democráticos desde Alfonsín.
Se cuestiona la legitimidad de utilizar este tipo de metáforas para hablar de política y se critica la falta de autocrítica de algunos sectores. La conductora intenta mediar, pero la tensión en el debate es palpable, con acusaciones cruzadas sobre la interpretación de las palabras de Lerner y la apropiación de discursos feministas.