El gobierno español, encabezado por Pedro Sánchez, ha respondido a la suspensión del acuerdo Schengen decretada por Italia, aplicando controles similares a los anunciados por su homóloga italiana.
España exigió el levantamiento de las restricciones a viajeros procedentes de su país, pero Italia ignoró estas demandas, llevando a la medida recíproca por parte del ejecutivo español.