El gobierno de Javier Milei ha tomado la decisión de eliminar las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) como estrategia para fortalecer su candidatura de cara a futuras elecciones. La medida busca evitar la dispersión del voto opositor y concentrar el apoyo en un único candidato.
La principal preocupación del oficialismo es que surjan múltiples candidatos del centro a la derecha que puedan restarle votos a Milei. La eliminación de las PASO permitiría, según esta visión, que prevalezca el voto útil y que el candidato oficialista llegue con mayor fuerza a la primera vuelta electoral.
Esta decisión generó debate interno, especialmente en sectores que temen que la ausencia de primarias pueda debilitar la democracia interna de los partidos. Sin embargo, la opinión de Santiago Caputo y otros estrategas del gobierno habría sido determinante para avanzar con la eliminación de las PASO.
La medida también tiene implicaciones para la oposición, que ve dificultado el proceso de unificación de candidaturas. La estrategia del gobierno apunta a consolidar su base electoral y a generar un escenario de balotaje más favorable.