Se analiza el rol de los grandes grupos económicos detrás de figuras políticas de ultraderecha como Milei, Adorni y Serimedo.
Estos grupos financian campañas para obtener beneficios y acumular riqueza, operando en las sombras mientras personajes mediáticos generan controversia en las redes sociales.
Se destaca la importancia de estar atentos a las próximas elecciones en Brasil y Estados Unidos, donde estas dinámicas podrían repetirse.