Japón anunció su intención de modernizar su capacidad de defensa, sumando drones e inteligencia artificial, con una solicitud de presupuesto de 8,9 billones de yenes (aproximadamente 55.600 millones de dólares) para el próximo año fiscal.
El Ministerio de Defensa busca fortalecer el papel ofensivo de sus fuerzas de autodefensa para contrarrestar la creciente influencia de China, que ha criticado este movimiento como "nuevo militarismo".