Axel Kicillof se prepara para una posible candidatura presidencial, buscando generar un "operativo clamor" que lo impulse. Ha nombrado embajadores (Catopodis, Larroque, Ferraresi) y busca alianzas para fortalecer su espacio político "Movimiento al Futuro".
Esto genera tensiones con La Cámpora y Máximo Kirchner, quienes no desean que Kicillof sea el candidato. Cristina Fernández de Kirchner, además, lo responsabiliza por sus problemas, creyendo que el agotamiento del modelo kirchnerista y sus decisiones como ministro de economía contribuyeron a su caída.
Kicillof promueve la construcción de candidaturas "de abajo hacia arriba", basándose en encuestas que lo muestran bien posicionado. Esto contrasta con la voluntad de Cristina Kirchner de decidir desde arriba. Ante esto, surge la figura de Sergio Massa y gobernadores como Zamora y Uniac como posibles contendientes.
El análisis de encuestas indica que Kicillof mide mejor que Cristina Kirchner en la Provincia de Buenos Aires, presentándose como una opción de futuro dentro del peronismo. Sin embargo, se debate si tiene más pasado por explicar que futuro por ofrecer.