Se analiza la opinión pública sobre la situación económica argentina, donde la mayoría de los consultados evalúan la economía de forma negativa. Este indicador se ha mantenido estancado durante el último año y medio.
Se observa que las expectativas económicas se dividen en tercios: un tercio considera que la economía mejorará, otro tercio que se mantendrá igual, y un último tercio que ve de forma "absolutamente todo lo que haga el gobierno de forma negativa", un núcleo ideológicamente opuesto al oficialismo. Se destaca que el 66% restante tiene opiniones más regulares o positivas, y que las expectativas personales son más optimistas que las generales del país.