Se critica a la oposición por supuestamente "agujerear el barco" del gobierno, remando todos juntos hacia el mismo objetivo. Se argumenta que la oposición no existe y que el gobierno tiene las manos libres para implementar sus políticas.
Se cuestiona la idea de que la oposición obstaculiza al gobierno, sugiriendo que las dificultades actuales son responsabilidad del propio oficialismo y sus medidas.