Se analiza la "orden de batalla 404", firmada por Videla y Viola en octubre de 1975, complementada por la del 24 de marzo de 1976. Esta orden detallaba la forma de actuar en la represión, incluyendo procedimientos, uso de capuchas, tortura y lugares de reunión de detenidos.
Se menciona que esta orden secreta preveía la posibilidad de quedarse con los hijos de los desaparecidos.