El conductor expresa su desacuerdo con quienes buscan desestabilizar al gobierno de Javier Milei, diferenciándose de otros medios y periodistas.
Afirma que su intención no es voltear al gobierno, sino criticarlo constructivamente, señalando tanto los aciertos como los errores. Se dirige a un tal Ricardo Consorna, cuestionando su deseo de que vuelva Cristina Kirchner y su crítica hacia Milei.
El periodista defiende su postura de apoyar a Milei pero criticarlo, argumentando que ese es el juego de la democracia. Rechaza la idea de que criticar a un gobierno sea "pegarle" y sostiene que debe hacerse tanto con lo bueno como con lo malo.