En un juego rápido, Gustavo Pozo calificó negativamente la gestión actual de Javier Milei y la de San Isidro, mientras que consideró positiva la influencia de la política tradicional en el triunfo de Milei y afirmó que el radicalismo tiene futuro.
Ante la pregunta de si volvería a ser intendente, respondió afirmativamente, mostrando su compromiso con el distrito.