Una mujer relata el secuestro de su hijo Fernando y de otros familiares durante la dictadura. Describe cómo cinco hombres armados entraron a su casa y se llevaron a su hijo, indicándole que lo buscara en el Comando Uno de Palermo.
Comienza una desesperada búsqueda, tocando puertas y recurriendo a amistades y familiares para obtener ayuda. Se menciona el secuestro de María Marta y César, y luego de Fernandez, quien fue llevado por la noche tras prometerle que volvería y que no le pasaría nada.