Se plantea la hipótesis de que el gobierno actual opera con una lógica de "otro planeta" o de una Argentina dividida, donde un 10% vive en una realidad distinta al 90% restante.
Esta división se manifestaría en el aumento de la violencia doméstica y los suicidios, como caras de una misma crisis.
Se mencionan conflictos internos en el gobierno, específicamente entre el ministro Caputo y el presidente Milei, en torno a conceptos como la "justicia social" y la prioridad de los créditos hipotecarios.