Se generó un debate sobre la necesidad de un proyecto de país con continuidad y la actitud de la oposición. Se planteó que la Argentina ha sido "abusada" por sus propios dirigentes y que se necesita paciencia y exigencia por parte de la ciudadanía.
Se criticó la postura de la oposición, a la que se acusa de "agujerear el barco" y desear que al país le vaya mal, incluso cuando los gobiernos intentan implementar medidas necesarias. Se mencionó que tanto el gobierno anterior como el actual han enfrentado dificultades y que la situación económica ha sido un problema recurrente a lo largo de la historia.
Se hizo hincapié en que la falta de un proyecto de país claro dificulta la realización de sacrificios necesarios. Se señaló que, a pesar de las dificultades, existe una esperanza de cambio, pero que la resignación y la negatividad pueden ser perjudiciales.