Se analiza la agenda del presidente, marcada por reuniones de gabinete y un discurso que busca mostrar control. Se percibe una disonancia entre el gobierno y el discurso de Milei.
Se menciona la preocupación del gobierno por el mensaje del Papa Francisco y la postura crítica del arzobispo Marcelo Colombo sobre los morosos. Se debate la posibilidad de un "salario garantizado" o un aumento no remunerativo para los de bajos ingresos.