Se debate la postura de Álvaro Sáenz, a quien se califica como un "liberal internacionalista" y se cuestiona su visión sobre el desarrollo nacional.
Se expresa desacuerdo con Sáenz, argumentando que "no cree en el desarrollo nacional, no cree en el federalismo fiscal y no cree tampoco en una Argentina muy contenta. Y no cree en la educación tampoco". Se le compara con Luis Caputo, señalando que ambos pertenecen a la misma escuela de pensamiento. Se menciona que Sáenz, al no ser funcionario público, puede opinar libremente, pero se remarca la diferencia ideológica con el nacionalismo. Se critica la idea de que Sáenz quisiera implementar un impuesto al dinero que usan los trabajadores.politica