Se critica la acción de "pegarle" a un emblema de la industria nacional, sugiriendo que no se ataca la desidia de los grandes ricos que combaten las instituciones de la Revolución Francesa.
Se defiende la república y la democracia como motores de progreso, a pesar de que ciertos sectores las combaten. Se expresa preocupación por estos sectores y se duda de un cambio de opinión.