El gobierno de Javier Milei es criticado por supuestamente haber fracasado en su "batalla cultural", al no lograr que la sociedad descuide la valoración por la universidad pública, la industria nacional y la causa Malvinas.
Se señala que el gobierno, a pesar de su discurso inicial, estaría adoptando medidas que contradicen sus principios, como la defensa de la soberanía de Malvinas, un tema que antes parecía no ser prioritario. Se menciona la admiración de Milei por Margaret Thatcher y el incidente del Crucero General Belgrano como puntos de contraste.
Se critica la política exterior del gobierno, que seguiría directivas de Netanyahu y Trump, y se sugiere que la búsqueda de la reelección podría llevar al gobierno a abandonar sus convicciones. Se concluye que la mayoría de la población empieza a notar las consecuencias de estas políticas contradictorias.