Se critica la supuesta "oleada nacionalista" del gobierno de Javier Milei, argumentando que no le sienta bien al discurso oficial. Se menciona que Milei es bueno para destruir pero no para construir, comparándolo con una motosierra que arrasa sin crear nada nuevo.
Se reflexiona sobre la falta de una propuesta clara para el futuro del país, y se expresa la sensación de estar viviendo una "pesadilla" con personajes políticos que no aportan al progreso. Se menciona la idea de que la democracia requiere una oferta política con propuestas concretas, algo que actualmente consideran ausente.