Se analiza la declaración jurada de Sebastián Galmarini, a quien se apoda "el rey del dólar billete" por declarar 150.000 dólares en efectivo.
Se observa un incremento del 49,4% en su patrimonio durante el período analizado, superando la inflación, y se destaca que no tiene deudas.
Se señala la particularidad de tener una suma considerable de dinero en efectivo, y se sugiere que podría ser incentivado a integrarlo al sistema financiero.