Se plantea la incógnita sobre la postura de los gobernadores peronistas de provincias mineras, quienes se beneficiarían de las políticas de Javier Milei que incentivan la producción. Se duda si acompañarán las ideas estatistas de Cristina Kirchner o las comunistas tradicionales de Kicillof, que rechazan la producción de capital.
Se sugiere que tanto los dirigentes como las estructuras tradicionales del peronismo han quedado obsoletos, especialmente en comparación con las provincias y las nuevas políticas económicas.