La interna del kirchnerismo se manifiesta en un debate sobre la "música" que debe representar al espacio. Mientras algunos sectores piden "nuevas melodías" y aggiornamiento, otros, liderados por Máximo Kirchner, insisten en mantener el repertorio tradicional.
La Cámpora, respondiendo a Máximo Kirchner, rechazó la propuesta de Kicillof de "nuevas canciones", reafirmando la lealtad a la "misma música" y a la conducción de Cristina Kirchner. Esto evidencia la resistencia a la renovación y la profundización de la grieta interna.