Las internas dentro del peronismo y el kirchnerismo han sido históricamente violentas y cruentas. Se recuerdan episodios como acusaciones de asesinato, enfrentamientos verbales graves y acciones de presión política, como el envío de gendarmes armados a domicilios particulares.
Estas disputas internas, que se repiten a lo largo de las décadas, demuestran una constante lucha por el poder y la influencia dentro del espacio político. La historia reciente muestra que estas tensiones, lejos de amainar, parecen intensificarse en cada ciclo electoral.