Se analizan las declaraciones del presidente Milei sobre la recuperación de Malvinas y su posible cadena nacional. Se cuestiona si estas declaraciones responden a un cambio real en la posición de Estados Unidos respecto al conflicto, mencionando que EE. UU. se abstiene en Naciones Unidas y no apoya la posición argentina de iniciar un diálogo.
Se critica la admiración de Milei por figuras como Thatcher y su alianza con Trump, sugiriendo que podría usar la cuestión Malvinas para fines políticos internos. Se señala que EE. UU. y Gran Bretaña son aliados fuertes, y que Trump ha elogiado al Reino Unido, lo que hace improbable un cambio de postura a favor de Argentina.
Se concluye que las declaraciones de Trump sobre la revisión de posiciones de EE. UU. son generales y no modifican la postura histórica respecto a Malvinas. Se espera la cadena nacional de Milei con cautela, considerando su admiración por Thatcher y su alianza con Trump, y su enojo ante los reclamos argentinos por la soberanía.