Se analiza el rol de Máximo Kirchner como "topo" dentro del kirchnerismo, comparando su accionar actual con su renuncia a la presidencia del bloque en 2022, cuando se opuso al acuerdo con el FMI.
Se critica su falta de gestión y administración, limitándose a la inmobiliaria familiar investigada por lavado de dinero, y se lo compara con la actitud de Cristina Kirchner durante la presidencia de Alberto Fernández.
Karina Milei habría agradecido irónicamente los "servicios prestados" por Máximo Kirchner a la campaña.