El gobierno de Javier Milei estaría enfocado en asegurar su reelección, modificando el esquema electoral actual, incluyendo la eliminación de las PASO. Según se analiza, el objetivo principal de la gestión sería la permanencia en el poder, descuidando áreas como la producción industrial y la recuperación del empleo.
Se menciona que figuras como Santilli estarían recorriendo provincias para negociar con gobernadores la aprobación de reformas electorales que beneficien a Milei, a pesar de que las provincias se encontrarían financieramente asfixiadas.
La estrategia del gobierno implicaría extorsionar a gobernadores y legisladores para obtener apoyo a su plan reeleccionista, sin priorizar el bienestar de la población.