Se analiza la estrategia de la oposición, marcada por actos y canciones que buscan interpelar al gobierno. Se menciona un incidente en el que se intentó bajar el tono a un cántico contra Axel Kicillof, lo que generó controversia.
Se recuerda que Kicillof había pedido "nuevas canciones" y que el cántico en cuestión fue una réplica a esa solicitud. Se interpreta que estos actos buscan desafiar al gobierno y marcar una diferencia, aunque se cuestiona la efectividad de la oposición para lograr ese objetivo.
Se sugiere que la Casa Rosada podría estar observando estos movimientos con cierta complacencia, esperando que la oposición continúe por ese camino.